Escapes Akrapovic (I)

Sistema de escape Akrapovic

Cuando se piensa en el sistema de escape de un motor, bien sea de automóvil o motocicleta, mucha gente piensa en un sistema de canalización para expulsar los humos generados por el motor, amortiguar los ruidos o filtrar materias contaminantes procedentes de la combustión del mismo.

Pero no sólo es eso, aunque también: de su forma, dimensiones, acabado interior, grosor y material dependen también la calidad de funcionamiento y el rendimiento del motor. Por eso, no es de extrañar, que existan empresas muy especializadas en diseñar y fabricar sistemas de escape de alto rendimiento, en un intento de sacar el máximo partido a los motores de los vehículos actuales.

En el diseño de un sistema de escape influyen muchos factores: impulsos de la combustión, retornos, ondas de presión, etc., etc., y conseguir un diseño optimizado para cada motor no es una tarea fácil y sencilla. Y en la empresa eslovena Akrapovic saben muy bien cómo hacerlo. Según responsables de I+D de la compañía, desde que se diseña un sistema en el ordenador, mediante los más modernos métodos CAD, pasan entre 4 y 5 meses de experimentación hasta que se da con la solución definitiva: eficiente rendimiento, sin resonancias ni graves molestos y, no menos importante, con un sonido bien afinado.

Y éste es precisamente una de las marcas de identidad de la firma: su sonido denso, profundo y musical, que acompaña, de forma perfectamente modulada, el funcionamiento del motor. Una parte importante y clave para obtener este resultado son los materiales empleados en su construcción; en Akrapovic se emplea el acero inoxidable y la fibra de carbono, pero su especialidad es, sin lugar a dudas, el titanio. Según proclaman, existen unas 40 calidades de aleación de titanio, pero existe una única en el mundo que cumple con sus estrictas exigencias en las condiciones de uso más extremas. Vaya, que podría decirse que, ¡¡¡tienen la exclusiva!!!

Fuente: Akrapovic

 


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